No es un neologismo, ni tampoco es un error de dedo, es una contracción de tres palabras: “MALO EL ISSSTE” y considero que así debería llamarse la Institución encargada o responsable de brindar servicios médicos a los trabajadores al servicio del Estado. Debería de aplicarse como las autoridades de salud obligan a poner una leyenda en las cajetillas de cigarros y en toda la publicidad de los mismos. Si usted recuerda, antes existía la leyenda: “El fumar es un condicionante para el enfisema pulmonar”, por lo que muchos nos quedamos con cara de ¿WHAT….?, por lo que ahora dice claramente: “FUMAR PRODUCE CANCER”, así de llano y directo, sin tantas vueltas. Bien, pues yo propongo que al ISSSTE se le agregue el pre fijo: MAL para que en conjunto diga “MALISSSTE” además de la leyenda: “SI usted confía y acude en los servicios médicos que aquí prestamos, usted saldrá mas enfermo o cuando menos defraudado” ¿O no? ¿Parezco exagerado? NO lo creo, solo hay que preguntarle a quienes tienen el grado de ser “Derechohabientes”, ya que no puedo decir, “Beneficiados por el ISSSTE”.
Ya en muchas ocasiones he escrito lo pésimo que atienden en ese Instituto que se supone debe procurar la salud de los derechohabientes. Usted sabe que cuando enfermamos, lo que menos queremos es ver caras largas y apáticas de parte de los empleados que están ahí porque nosotros les pagamos… SI, aunque no lo admitan, ellos son nuestros empleados y aunque tienen el grado de “EMPLEADOS FEDERALES”, no quiere decir que el Gobierno Federal les esté pagando con recursos que salen de la nada. El Gobierno Federal es solo una instancia de gobierno que administra los recursos que les llegan hasta ese nivel, pero en realidad esos recursos son de nosotros. En todo caso, el “grado” FEDERAL, sebe ser un motivo para que sirvan mas y mejor, no para que humillen a los pacientes que por su culpa ahora son “impacientes”.
Probablemente haya excepciones y no todos los trabajadores actúan con prepotencia, negligencia, apatía y desgano. En este espacio debo reconocer que entre todos los trabajadores que he visto en las últimas fechas, existe una muchachita que por las tardes está encargada de la farmacia en el Hospital mal llamado de “Alta Capacidad Resolutiva”, me sorprendió su amabilidad, no conmigo porque yo no soy derechohabiente, sino con una profesora a la que vi atender muy bien y con mucha amabilidad, pero fuera de ahí, parece que los demás nos hacen un favor, desde el encargado del archivo que recibe los carnets, hasta el médico internista que casi le pega a una señora de edad avanzada.
Hace varios meses, hace casi un año, denunciaba por este medio la forma en que el ISSSTE de Ciudad Altamirano trabaja, sin seguir ningún protocolo, ningún procedimiento y sus médicos y enfermeras actúan bajo impulsos personales, lo hacen o lo dejan de hacer dependiendo de su estado de ánimo, de si es día feriado o no lo es, de si es domingo o lunes, pero no tienen ni reglamento, ni procedimientos, ni normas o si están, solo ellos saben, pero en la práctica vemos otras cosas. Por ello jamás esperamos que tengan un agregado, el “PLUS”, el extra. Nos conformamos cuando menos que siguieran el procedimiento adecuado y que existiera calidad, aunque la calidez quedara para otra etapa u otro momento.
Ayer leía con tristeza, coraje, impotencia otro caso mas entre los múltiples que suceden muy frecuentemente en la “Clínica de Alta Capacidad Resolutiva” donde al parecer un profesor jubilado murió en el traslado debido a un posible caso de negligencia. Me pregunto: ¿Qué acaso el familiar tiene que tomar la decisión de trasladar a su familiar enfermo? ¿Qué acaso no existe un manual de protocolos y procedimientos para el caso de enfermos en estado crítico? Por ejemplo, si ameritaba el traslado de urgencia, los médicos debieron actuar con celeridad y si no ameritaba el traslado por su mismo estado, pues debió de prohibirse el traslado y hablar con claridad. Digo esto porque como paramédico que soy, sé que hay pacientes que deben programarse para un traslado pero avalados por el médico porque el traslado es traumático en ciertas condiciones y en el camino el paciente puede morir, por lo que antes de trasladar a un paciente se le tiene que estabilizar. A nosotros nos exigian traslados aéreos pero resultaba que el paciente padecía problemas de presión y cardiacos. Es un ejemplo nada más, pero sospecho que los médicos del ISSSTE son negligentes y apáticos y no están haciendo bien su trabajo. Ojalá que la tan cacaraqueada “Reforma a la Ley del ISSSTE” contemple también (o los directores que se pongan la camiseta) depurar al personal o que se les exijan cursos, tanto de relaciones humanas, de calidad y calidez, pero también que los hagan mas profesionales.
Hasta pronto!